
Siempre que camino en la natura me gusta ir observando, los árboles, los ríos, las piedras... presiento que ellos me hablan.. y yo los escucho con el odio del corazon, quizás por esa ley de la que habla el Kivalion y desde la que trabajo Eduard Bach., quizas por la energía de la Naturaleza, quizás porque estoy un poco loca...
Siempre he sentido pasión por las rocas, las piedras... de echo en mis rutas las semejo a las personas que nos vamos encontrando a lo largo del camino de la vida, por eso empecé mi colección de piedras...
Cada vez que algún amigo sale de viaje le pido que me traiga una piedra del lugar, alguna que se encontren por su camino, así he conseguido piedras del Machupichu, la Tumba de Tutancamon, la cueva del mago Merlín, de la muralla china, de la India, etc. siento que cuando han recogido esa piedra para mi, yo estaba en esos momentos no solo en su corazón, sino en su pensamiento y la cogieron con tanto cariño que en el lugar que quedo vació dejaron algo de mi amor en agradecimiento.
Es curioso observar como la piedra habla o del lugar o de la persona, por su forma, por su color... tengo una del Líbano, que según se mire parece una bomba, la recogieron
justo cuando el Líbano estaba en plena guerra, Montserrat tiene todo mi cariño y siendo mi hija pequeña recorriendo la montaña se encontró una en forma de corazón, etc...
Quizás a la que mas cariño le tenga y esta en un lugar muy especial para mi, sea una que encontré en el camino de Santiago, un día muy duro, deseando de llegar al próximo pueblo para coger el autobús de vuelta a casa... mis pies y mi mente no podían seguir... en una de las paradas, casi en lagrimas, eche un vistazo a mi alrededor y descubrí una piedra blanquísima, parecía de mármol, en forma de caballo, lo cogí con todo mi cariño e hice el resto del camino con ella entre mis manos.... cuando llegue al pueblo sentía que tenia que continuar y así fue...
Hay ya tantas, que hablar de ellas y de su significado o equivalencia para mi, seria larguísimo, a mi me ayudan, me ayudan a seguir.... decía un poeta Argentino, que no hace muchos años regalaba sus pensamientos por las ramblas:
Siempre he sentido pasión por las rocas, las piedras... de echo en mis rutas las semejo a las personas que nos vamos encontrando a lo largo del camino de la vida, por eso empecé mi colección de piedras...
Cada vez que algún amigo sale de viaje le pido que me traiga una piedra del lugar, alguna que se encontren por su camino, así he conseguido piedras del Machupichu, la Tumba de Tutancamon, la cueva del mago Merlín, de la muralla china, de la India, etc. siento que cuando han recogido esa piedra para mi, yo estaba en esos momentos no solo en su corazón, sino en su pensamiento y la cogieron con tanto cariño que en el lugar que quedo vació dejaron algo de mi amor en agradecimiento.
Es curioso observar como la piedra habla o del lugar o de la persona, por su forma, por su color... tengo una del Líbano, que según se mire parece una bomba, la recogieron
justo cuando el Líbano estaba en plena guerra, Montserrat tiene todo mi cariño y siendo mi hija pequeña recorriendo la montaña se encontró una en forma de corazón, etc...
Quizás a la que mas cariño le tenga y esta en un lugar muy especial para mi, sea una que encontré en el camino de Santiago, un día muy duro, deseando de llegar al próximo pueblo para coger el autobús de vuelta a casa... mis pies y mi mente no podían seguir... en una de las paradas, casi en lagrimas, eche un vistazo a mi alrededor y descubrí una piedra blanquísima, parecía de mármol, en forma de caballo, lo cogí con todo mi cariño e hice el resto del camino con ella entre mis manos.... cuando llegue al pueblo sentía que tenia que continuar y así fue...
Hay ya tantas, que hablar de ellas y de su significado o equivalencia para mi, seria larguísimo, a mi me ayudan, me ayudan a seguir.... decía un poeta Argentino, que no hace muchos años regalaba sus pensamientos por las ramblas:
“Si las piedras del camino te hacen daño, sonríe, eso significa que sigues caminando”
Así que cuando camino por la Natura me gusta ir entre las piedras y cuando hay alguna que me llama a la vista o al corazón la recojo y la guardo en mi bolsillo, muy cerca de mi, a veces, hay algunas que de presencia son especiales pero cuando vas caminando con ellas te van ronzando, quizás un filo que no vistes, una adherencia que no percibiste... y al cabo de los pasos te das cuenta que te han hecho herida, que te pesan, que entorpecen tu seguir caminando y a pesar de lo bonitas que te parecieron y que querías tenerlas cerca de ti, tienes que dejarlas... duele dejarlas porque te gustaba sentirla pero... tu has de seguir camino porque la ruta sigue, kilómetros mas adelante quizás aparezca otra mas hermosa, quizás no... pero seguro que has aprendido a obsérvala mejor antes de ponerla en tu bolsillo y seguirás caminando....
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