Va ha hacer unos 4 años que vivo en Badía y a los poquitos meses de compartir ciudad y gentes me enamore de Badía, de los Badienses y hay amigos de fuera y gente de Badia que me preguntaN que como es que en tan poco tiempo siento esta pasión por ella... Yo tampoco lo se, porque mis inicios aquí sinceramente fueron duros, mi mente venia sugestionada:
---¿Badia?... ¿Te vas a vivir a Badia? Ten cuidado, es una ciudad llena de gitanos, drogas, ladrones, inmigrantes, siempre hay problemas por allí. (En 4 años aun no me ha pasado nada, muy al contrario, tengo buenos amigos, compañeros, vecinos...)
Todo ello provoco entrar con un poco de temor, intentando contentar a mi mente pero sin saber si había hecho bien o no, al principio encerrándome mucho en casa y procurando que mis salidas fueran hacia Barbera , Sabadell y Barcelona y pensando que al fin y al cabo es donde podía tener un piso y si tenia que utilizarla como ciudad dormitorio, pues que ya era suficiente, mi piso me gustaba, mis hijos y yo estábamos a gusto en el, no importaba lo demás.
Un día mirando tras mi ventana, asumida un poco en mi depresión por sentirme aquí sola, mirando este precioso árbol que tapa casi media ventana, sintiendo el ruido de la autopista y a la vez el trinar de los pájaros, viendo al fondo la universidad y los árboles que rodean Bellaterra, me acorde de mi barrio de Barcelona. Allí sólo podía ver el vecino de enfrente y oír el ruido de los coches... ¡No era tan malo el cambio! Y saque del baúl de los recuerdos una frase que mi Padre me dijo cuando vine de Extremadura a Barcelona.
“Ten siempre en cuenta, que donde la vida te lleve, tu eres la que debes incorporarte a la gente y al lugar, tu la que tienes que darte, no esperes que ellos venga a ti... ve tu a ellos”
Y cambio mi vida en Badia, empece a salir por las calles, a sentir Badia. Observando los espacios verdes, la amplitud de las calles, el aroma de las flores, el olor a jazmín. Recorrí los alrededores de Badia y me gusto, se apodero de mi la parte física de Badia, pero había más... su gente.
Y empece a ir a distintos sitios a tomar café para ver, oír, observar... a conocer gente, ellos se dieron a mi o yo a ellos, poco a poco me encanto investigar sobre la historia de Badia, de las personas que han hecho Badia, sus luchas, sus ilusiones, sus vidas.
Me gusto y quise formar parte de este pueblo y participar mas activamente en el, un montón de asociaciones, cantidad de actividades dirigidas, distintas alternativas políticas, mucho donde poder poner un granito de arena, mucho donde poder elegir, mucho donde dar y recibir. Empecé a salir a la calle, a participar donde mas me gustaba y a sentirme Badiense.
A veces cuesta entender las rivalidades políticas y hasta asociativas y se que resulta casi normal y hasta podría clasificarse de lógico y positivo hacia un objetivo mejor para Badia, pero me gustaría que algún día el chip que tenemos en la mente que clasifica a la gente política, cultural o asociativamente se dispare y nos deje libres para entender que lo importante es Badia y los Badienses, todos juntos lo podremos conseguir, seamos de donde seamos, pensemos como pensemos, lo que nosotros hagamos por nuestro pueblo, es lo que tendremos, TODOS JUNTOS
Hoy 4 años atrás, me siento Badiense, me siento orgullosa de mi pueblo y mis vecinos en general. He aprendido mucho en esta ciudad, de estas gentes.... esas gentes que son NECESARIAS para vivir...
Badia me abrió las puertas y los Badienses me acogieron. Gracias a todos.
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